El PRINCIPIO DEL CUARTO PARA LAS DOCE
¿Has
observado que todo el panorama suele
verse más negro poco antes de
ocurrir un acontecimiento positivo? Un
hombre de negocios afirma que justo antes de hacer su fortuna, estaba a
punto de estar en banca rota. Le llegaba el agua al cuello cuando, de repente,
todo empezó a cambiar para bien. A punto de renunciar a sus sueños, se mantuvo firme justo lo
necesario para dar a su trayectoria un giro de ciento ochenta grados y cosechar
los frutos de lo que empezó a sembrar
ayer.
Quizá
te haya ocurrido que cuando alguna vez como a la mayoría de la sociedad como
cuando sientes que no vale la pena vivir, aparece una persona
en tu vida que eleva tu animo hasta las nubes o simplemente pasan cosas extraordinarias como encontrar
dinero en la calle, una llamada inesperada, un abrazo o simplemente una buena
noticia cuando casi estas a punto de rendirte.
La
vida es así porque existe el principio del “cuarto
para las doce”. Está relacionado con que siempre hace más frio y está más
oscuro antes del amanecer. Si resistimos lo suficiente, recibiremos nuestra
recompensa cosas extraordinarias y muy buenas. En el acto de dar a luz, este
principio entra en acción. Justo antes del gran milagro de la vida, la
resistencia de la futura madre es sometida a una prueba de fuego, por medio de
intensos dolores y gran angustia. (¡Dice mi mama que valió la pena!).
En
cuanto reconocemos la existencia del “cuarto para las doce”, la vida pierde mucho
de su carácter traumático. En efecto, la creación parece someternos a prueba
todo el tiempo, para ver si en verdad tomamos en serio nuestras metas o estamos
realmente comprometidos con ellas. Si resistimos ese poquito más… ¡oh que
alegría! Pasa lo que tiene que pasar cosechas lo que sembraste ayer, éxito y triunfos.
Conocer
este principio es tener una buena ventaja, cuando todo es un caos, podemos
decirnos: “¿de modo que todo marcha mal? Eso quiere decir que aquello por lo
que tanto he luchado puede estar a la vuelta de la esquina”.
Por
lo tanto, deberíamos sentirnos mejor. Generalmente estaremos a prueba, en
alguna forma, antes de recibir algo
valioso. Si estamos conscientes del principio del “cuarto para las doce” y
enfrentamos las dificultades conscientes de que son parte del proceso de lograr el éxito, en primer
lugar no seremos desertores y, en segundo, obtendremos lo que queremos en la
vida.
Cuando
todo se ve “color de hormiga” puede ser el momento de celebrar. Quizá ya estés
cerca de la meta o este a la vuelta de la esquina solo es cuestión de ser
constante he ahí el chiste del asunto.
Amigos,
así que procuren que hoy y siempre sea el “cuarto para las doce” de
sus más caros anhelos. ¡Ánimo!
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