“No ser amados es una simple desventura; la verdadera desgracia es no
amar” Albert Camus.
Sentirnos
amados nos hace felices, eso es verdad. Pero cuando el amor se acaba o cambia
de forma y se vuelve celoso, posesivo, tedioso y una pelea interminable, lo
peor que podemos hacer es aferrarnos a él.
De
lo más importante que venimos a aprender a esta vida es ¡A amar!, sin embargo
también a soltar una vez que el amor se acabó o cambio de forma en nosotros o
en las demás personas. No hacerlo se convierte en lo más denigrante
autodestructivo y debilitante para ambos.
Cuántas
veces nos quedamos en una relación que ya no tiene nada que ofrecer de bueno a
ninguno de los involucrados solamente por costumbre, por comodidad, por
dependencia económica, por apariencias o por creer que nunca podrías conseguir
algo mejor.
El
amor es un regalo que nos enseña tanto de alegría y dicha como de dolor y
tristeza. Aunque cueste
trabajo debemos entender que nadie nos pertenece. El amor no es cuestión de
posesión, lo único que podemos hacer es compartir momentos en el tiempo que
sean inolvidables y hacer que la vida sea una aventura que se disfruta de
inicio a final.
La
verdad es que si nos ponemos a analizarlo de manera simple, no es tan difícil
ser feliz como se piensa, porque no puede, ni debe ser un estado en el que
vivamos veinticuatro horas; eso sería tedioso, irreal y hasta aburrido. La
felicidad son momentos y fielmente creo que a lo que todo ser humano aspira es
que a la mayoría de sus momentos sean agradables, tranquilos, pacíficos y sobre
todo memorable.
Vale
la pena recordar que simple y sencillamente hemos tenido y tendremos la
necesidad de sentir amor, auto superarnos, de ser, aunque sea una puesta de
sol, un amanecer, una lluvia, una canción, un aroma, un abrazo, un beso, muchas
cosas sensibles que nos hagan mejores seres humanos….. ¡Mejores! No para los demás,
pero sí para nosotros mismos y, por consecuencia, para los demás que te rodean,
así como tu familia, tu colonia, tu ciudad, tu país.
Si quieres felicidad por una hora, toma una siesta.
Si quieres felicidad por un día, ve a pescar.
Si quieres felicidad por un mes, contrae matrimonio.
Si quieres felicidad por un año, hereda una fortuna.
Si quieres felicidad por una vida, ayuda a alguien.
Proverbio chino

Comentarios
Publicar un comentario