Es cierto que todos jugamos a ganar, pero también es cierto es
que no siempre podemos ganar, a veces cuando la derrota cae sobre nosotros,
creemos que hemos perdido más de lo que pudimos haber dado y ahí se dice que
fracasamos.
Fracasar
no significa que somos fracasados… lo que sí significa es que todavía no hemos
triunfado.
Fracasar
no significa que no hayamos logrado nada… lo que sí significa es que hemos
aprendido algo.
Fracasar
no significa que hemos sido unos tontos… lo que sí significa es que teníamos
mucha fe.
Fracasar
no significa que nos hemos desgraciado… lo que sí significa es que estuvimos
dispuestos a intentarlo.
Fracasar
no significa que no tenemos lo que se necesita… lo que sí significa es que
necesitamos hacer algo de manera diferente.
Fracasar
no significa que somos inferiores… lo que sí significa es que no somos
perfectos.
Fracasar
no significa que hemos desperdiciado nuestra vida… lo que sí significa es que
tenemos una razón para comenzar de nuevo.
Fracasar
no significa que debiéramos rendirnos… lo que sí significa es que debemos
intentarlo con más fuerza.
Fracasar
no significa que nunca lo lograremos… lo que sí significa es que nos tomará un
poquito más de tiempo.
Sé
que quizá estás atravesando momentos difíciles es este momento, que la vida te
ha podido golpear con todas sus fuerzas, que nada se te da como tú lo habías
planeado. Por eso no puedo despedirme sin antes recordarte que caerse, no es
excusa válida para no levantarse, a pesar de los “rollos”, la vida continúa, y
ella se nos dio para vivirla y no para gastarla en lamentos y sufrimientos. Me
alegra que hayas fracasado, porque sé, que el fracaso no te hace ser el mismo,
y que fracasar no es pecado y menos si lo tomas como un aprendizaje que te hará
más fuerte de lo que ya eres.
Recuerda:
Después de la tormenta siempre viene la calma y al final sólo será una pringa
de lluvia.


Comentarios
Publicar un comentario